Un complejo escenario político y de opinión pública comenzó a enfrentar la administración de José Antonio Kast, luego de que la última encuesta Plaza Pública de Cadem revelara que el Mandatario vive su peor semana desde marzo. De acuerdo con el sondeo, la desaprobación a la gestión presidencial escaló dos puntos para situarse en un categórico 60%, mientras que la aprobación retrocedió al 37%, evidenciando el desgaste del relato gubernamental tras intensas semanas de fricciones legislativas y reajustes internos.
El informe detalla un retroceso generalizado en prácticamente todos los atributos personales del jefe de Estado. Entre las bajas más significativas destacan su capacidad «dialogante» (que cayó al 33%), su «cercanía» (31%) y su «empatía» (30%). Aunque dimensiones como la «responsabilidad» (45%) y la «autoridad y liderazgo» (41%) siguen manteniéndose en los rangos más altos de su evaluación, también experimentaron mermas respecto a las mediciones previas, reflejando el impacto de las recientes controversias sectoriales y las tensiones del oficialismo en el Congreso.
Sin embargo, el dato más alarmante para el comité político de La Moneda radica en los atributos de gestión: solo un 20% de los encuestados considera que el Mandatario «puede mantener ordenada a su coalición política», registrando un desplome histórico de 11 puntos. Esta cifra coincide temporalmente con los públicos desmarques y las diferencias de estrategia surgidas entre los bloques de Chile Vamos, el Partido Republicano y el Partido Nacional Libertario tras hitos como la acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau. En contraste, la percepción de que cuenta con un «buen equipo de gobierno» subió levemente al 33%, mientras que la visión sobre una «buena relación con la oposición» se estancó en un magro 18%.




