El Gobierno confirmó un significativo incremento en el precio de los combustibles, que comenzará a regir a partir de este jueves 26 de marzo, en lo que se proyecta como una de las mayores alzas registradas en los últimos años.
De acuerdo con lo informado por el Ministerio de Hacienda, el ajuste alcanzará hasta $370 por litro en gasolinas de 93 octanos y hasta $580 por litro en diésel, reflejando el impacto acumulado de los precios internacionales del petróleo.
Desde el Ejecutivo explicaron que la decisión responde a un escenario de estrechez fiscal, que impide sostener los mecanismos de estabilización sin comprometer recursos públicos. En ese contexto, se activó la flexibilidad del MEPCOpara traspasar de forma más rápida las variaciones externas al mercado interno.
“El estado de las finanzas públicas impide hacer frente al impacto de los precios internacionales del petróleo”, señalaron desde Hacienda, enfatizando que mantener subsidios prolongados podría afectar el equilibrio fiscal.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, reforzó esta línea argumental, señalando que el país enfrenta una situación económica compleja y que la prioridad es resguardar las finanzas del Estado.
“No estoy aquí para ser popular, estoy para cuidar los recursos de todos los chilenos”, afirmó, descartando eventuales retrocesos en la medida.
El ajuste se produce en un contexto internacional marcado por alta volatilidad en el precio del crudo, influido por tensiones geopolíticas y restricciones de oferta, factores que han generado presiones sostenidas sobre los mercados energéticos globales.
Pese al impacto del alza, el Ejecutivo anunció un paquete de medidas para mitigar sus efectos. Entre ellas, se contempla el congelamiento de tarifas del transporte público en Santiago hasta fines de 2026, junto con mecanismos para contener alzas en regiones.
Además, se impulsará una reducción en el precio de la parafina durante los meses de otoño e invierno, mediante el fortalecimiento del fondo de estabilización respectivo, y se establecerán subsidios directos para el sector del transporte menor, incluyendo taxis y colectivos.
El Gobierno también confirmó la apertura de líneas de financiamiento a través de BancoEstado para la renovación de flota, así como ajustes tributarios transitorios para sectores no transportistas.
En paralelo, se mantendrán medidas orientadas a resguardar el transporte de carga y asegurar la continuidad de programas sociales, en un intento por equilibrar el impacto económico del alza.
Con este escenario, el MEPCO seguirá operando como mecanismo de ajuste, permitiendo que futuras bajas en el precio internacional del petróleo se traspasen con la misma rapidez a los consumidores.




