La Mesa de Reactivación Económica entregó formalmente su informe final al ministro del Trabajo, Tomás Rau, contemplando un paquete de 22 propuestas destinadas a dinamizar el mercado laboral y enfrentar las cifras de desocupación en el país. Entre las directrices presentadas, la medida número 12 ha despertado un intenso debate público al instalar la posibilidad de topes laborales de hasta 52 horas en una sola semana.
La iniciativa, explicada en detalle por analistas y expertos, no busca derogar el espíritu ni el avance gradual de la Ley 40 Horas (Ley 21.561), sino modificar la base temporal sobre la cual se calcula dicho promedio legal. Actualmente, el Código del Trabajo restringe la distribución de las jornadas a un ciclo máximo de cuatro semanas, lo que constriñe la capacidad de respuesta de diversas industrias ante fluctuaciones comerciales.
La experiencia internacional como eje
La propuesta de la Mesa apunta a expandir el periodo de referencia de 4 semanas a un estándar similar al de la OCDE (15 semanas) o, en su defecto, transitar hacia esquemas anualizados de 52 semanas vigentes en economías europeas como Alemania y Países Bajos. Bajo esta lógica, las empresas con marcados picos estacionales —tales como el sector agrícola en temporada de cosecha o el comercio en periodos navideños— podrían compensar semanas de alta producción con periodos posteriores de menor carga horaria.
Desde el equipo técnico de la Mesa se ha enfatizado que el límite de 52 horas semanales responde a un techo regulado por el artículo 31 de la normativa vigente (suma de horas ordinarias y extraordinarias), asegurando que los trabajadores no laborarán más allá de lo estipulado formalmente a nivel anual. La medida apunta, según el informe, a que las organizaciones ajusten el capital humano existente en lugar de recurrir a desvinculaciones durante las etapas de baja demanda.
Por el momento, el documento constituye un compendio de sugerencias gremiales y técnicas destinadas al Ejecutivo, requiriendo un largo trámite legislativo antes de traducirse en una reforma concreta al Código del Trabajo.




