SANTIAGO, 8 de junio de 2026 – La Fiscalía de Chile y las policías han asestado uno de los golpes patrimoniales más complejos e institucionales en contra de la megabanda transnacional «Tren de Aragua». En el marco de la audiencia de formalización de la denominada “Operación Tokio”, el fiscal regional Metropolitano Sur, Héctor Barros, confirmó que entre los imputados clave de la organización se encuentra una funcionaria activa que se desempeñaba como ejecutiva de BancoEstado.
La revelación, que expone la preocupante capacidad de infiltración del crimen organizado en el aparato financiero nacional, se dio a conocer durante la audiencia celebrada en el 10° Juzgado de Garantía de Santiago. Según detalló el persecutor, la condición de empleada de la entidad bancaria estatal fue corroborada tanto por los antecedentes presentados por la propia defensa como por las declaraciones de la propia imputada en el estrado.
De acuerdo con la indagatoria del Ministerio Público, la función de la ejecutiva estaba estrictamente ligada al engranaje financiero y de blanqueo de capitales de la banda criminal, cuya estructura operativa en esta arista respondía a las directrices de alias «Carlos Bobby», un líder del Tren de Aragua recluido actualmente en el centro penitenciario La Picota, en Colombia.
Tras una extensa jornada, el tribunal acogió las solicitudes del Ministerio Público y decretó prisión preventiva para 14 de los 17 detenidos, por considerar que su libertad constituye un peligro inminente para la seguridad de la sociedad. Los tres restantes quedaron sujetos a medidas cautelares de arresto domiciliario total y nocturno debido a sus condiciones particulares.
El tribunal fijó un plazo de investigación de 150 días. En este período, el foco de la Fiscalía estará puesto en auditar de forma exhaustiva las operaciones visadas por la ejecutiva y determinar las técnicas financieras que permitieron a esta red orquestar la salida del territorio nacional de más de 84 millones de dólares hacia el exterior. El caso se suma a la reciente alerta levantada la semana pasada por CIPER, que reveló un esquema similar que involucró a un ejecutivo del Banco Santander, encendiendo las alarmas transversales en los comités de cumplimiento de toda la banca nacional.




