La exministra vocera criticó el diseño político del Ejecutivo, acusó que trasladaron «lógicas de campaña» basadas en la desinformación al poder central y rechazó la eliminación de las vocerías institucionales formales.
Tras permanecer varios meses alejada de la primera línea política, la exministra de la Secretaría General de Gobierno (Segegob), Camila Vallejo, reapareció públicamente este miércoles en el lanzamiento del Observatorio de Violencia Digital contra las Mujeres en Política, organizado por el Servicio Electoral (Servel). Posterior a la instancia, la militante del Partido Comunista entregó declaraciones a la prensa con un duro y crítico diagnóstico dirigido a la administración del presidente José Antonio Kast.
Vallejo endureció el tono de la oposición al afirmar tajantemente que «hoy día en Chile nos gobierna la ultraderecha», trazando un paralelo directo con líderes internacionales como el argentino Javier Milei y el estadounidense Donald Trump. Según la exsecretaria de Estado, el actual Ejecutivo maneja una agenda «sumamente ideológica, dogmática e impositiva», caracterizada por ser poco dialogante y carecer de intenciones para construir consensos nacionales.
Duras críticas a la agenda económica y social La exvocera de la administración de Gabriel Boric apuntó de lleno contra el proyecto de Reconstrucción Nacional (también denominado megarreforma por la contingencia parlamentaria), calificándolo como «otra forma de castigo a las familias trabajadoras». En su argumento, vinculó esta iniciativa a medidas recientes como el alza de los combustibles, la disminución en la frecuencia del transporte público y el recorte del gasto fiscal en servicios sociales municipales.
A juicio de Vallejo, estas directrices económicas buscan reducir la recaudación impositiva de las grandes empresas para «beneficiar al 1% más rico de la población», cuestionando si se pretende favorecer con ello a «algunos ministros de Estado». Del mismo modo, reprochó la intención oficialista de modificar la Ley de 40 horas, advirtiendo sobre retrocesos en derechos fundamentales bajo el supuesto argumento de reactivar la economía.
Cuestionamientos al diseño político y de seguridad Uno de los puntos clave en la arremetida de Vallejo fue la crítica al diseño comunicacional y político implantado en el Palacio de La Moneda. La exministra denunció que el Gobierno de Kast ha trasladado al ejercicio de la función pública las «lógicas de campaña» de la ultraderecha en redes sociales, las cuales catalogó como violentas y basadas en la desinformación. Además, fustigó la decisión del Ejecutivo de eliminar las vocerías formales e institucionales que tradicionalmente se realizaban de manera semanal, asegurando que aquello «le hace mal a la institucionalidad democrática del país».
En materia de seguridad ciudadana, la exautoridad se sumó a los cuestionamientos en torno al Registro Nacional de Vándalos propuesto por el Gobierno de Kast. «Es absurdo. Hay una poca seriedad en el abordaje de la agenda de seguridad», manifestó, criticando que la iniciativa intente igualar faltas menores, como rayar el transporte público, con crímenes de alta gravedad como el asesinato de un fiscal.
Fin a las «estrategias de marketing» Por último, Vallejo respondió a los cuestionamientos del oficialismo hacia la gestión económica del anterior gobierno de Gabriel Boric y la serie de auditorías estatales mandatadas por la actual administración. Denunció que estas auditorías están siendo utilizadas como meras herramientas político-comunicacionales en vez de actuar con seriedad fiscal.
«El gobierno tiene que saber que su tarea es gobernar, más que basar toda su estrategia en echarle la culpa al gobierno anterior», sentenció Vallejo, emplazando al presidente Kast y a su gabinete a enfocarse en el ejercicio del Estado en lugar de prolongar discursos de campaña.




