CIUDAD DE MÉXICO.— El Ejército mexicano abatió este domingo a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y uno de los narcotraficantes más buscados por Estados Unidos, en una operación militar realizada en el estado de Jalisco. El hecho marcó uno de los golpes más significativos al crimen organizado en la última década, pero fue seguido por una violenta reacción del grupo criminal en distintos puntos del país.
Según informó la Secretaría de la Defensa Nacional, la operación tuvo como objetivo la captura de Oseguera Cervantes y contó con la participación de fuerzas especiales y de la Fuerza Aérea Mexicana. Durante el enfrentamiento, cuatro integrantes del cártel murieron y otros tres resultaron heridos, entre ellos su líder, quien falleció posteriormente durante su traslado aéreo a Ciudad de México. Tres militares resultaron heridos y dos personas fueron detenidas. En el lugar se incautó armamento de alto poder, incluidos lanzacohetes capaces de derribar aeronaves.
Tras confirmarse la muerte de “El Mencho”, se desató una ola de violencia coordinada por miembros del CJNG, con bloqueos de carreteras, vehículos incendiados y ataques en al menos 20 estados del país. En Guadalajara y otras ciudades de Jalisco, la población permaneció resguardada en sus hogares y se suspendieron clases en diversas regiones, mientras las autoridades elevaron el nivel de alerta a nivel nacional. Guatemala, en tanto, reforzó la seguridad en su frontera con México.
Oseguera Cervantes, de 59 años y originario de Michoacán, lideraba desde 2009 una de las organizaciones criminales de mayor crecimiento en México, dedicada al tráfico de drogas sintéticas, cocaína y fentanilo hacia Estados Unidos, además de actividades como extorsión, robo de combustible y tráfico de personas. El CJNG se caracterizó por su alto nivel de violencia y ataques directos contra fuerzas de seguridad, incluyendo el derribo de un helicóptero militar en 2015.
La muerte del líder del cártel podría fortalecer la posición del gobierno mexicano frente a Estados Unidos, que ha presionado por resultados concretos en el combate al narcotráfico, incluso bajo amenaza de sanciones económicas. Autoridades de ambos países reconocieron que la operación fue posible gracias a la cooperación en materia de inteligencia.
No obstante, especialistas advierten que el impacto a largo plazo aún es incierto. La caída de “El Mencho” deja un vacío de poder dentro del CJNG que podría derivar en disputas internas o en un recrudecimiento de la violencia, dependiendo de quién asuma el control de la organización.
Mientras tanto, México enfrenta un escenario complejo, en el que el golpe al crimen organizado convive con el riesgo de una escalada violenta que ponga a prueba la capacidad del Estado para mantener el control y garantizar la seguridad de la población.




