En medio de la emergencia provocada por los incendios forestales que continúan afectando al sur del país, las autoridades encendieron una alerta por una nueva modalidad de estafa digital que aprovecha la vulnerabilidad de las víctimas y sus familias. Se trata de fraudes que utilizan la suplantación de identidad de instituciones públicas, como Carabineros o la Fiscalía Nacional, para tomar control de cuentas de WhatsApp y cometer delitos posteriores.
Este tipo de engaño se inserta en un escenario de fuerte aumento de los delitos de fraude en Chile. De acuerdo con cifras oficiales del Poder Judicial, al cierre del tercer trimestre de 2025 se registraron 41.703 causas penales por fraude, el número más alto desde que existen registros, evidenciando un crecimiento sostenido de estafas y defraudaciones a nivel nacional.
Según antecedentes recopilados por las autoridades, en comunas como Penco y Tomé se han denunciado casos en que estafadores contactan a familiares de personas afectadas por los incendios, haciéndose pasar por funcionarios policiales y asegurando contar con “información reservada”. Bajo ese pretexto, solicitan ingresar a enlaces maliciosos o entregar códigos de verificación enviados por WhatsApp, lo que permite a terceros tomar control de la cuenta y luego pedir dinero o realizar otros fraudes a nombre de la víctima.
Este patrón no es aislado. En noviembre de 2025, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) emitió una alerta pública advirtiendo sobre estafas que suplantaban su identidad y la de sus funcionarios, utilizando llamadas telefónicas, correos electrónicos y documentación falsa para generar confianza en las personas afectadas.
Sobre este fenómeno, Nicolás Silva, director de Tecnología de Asimov Consultores, explicó que estos ataques se basan en técnicas de ingeniería social y en la explotación de la urgencia emocional. “Ninguna institución legítima solicita que ingreses a un enlace ni que entregues códigos por WhatsApp, mensaje de texto o llamada para informar sobre un familiar o una situación personal. Esa es una señal clara de fraude”, advirtió.
El especialista recalcó que los códigos de verificación funcionan como la “llave de acceso” a las cuentas digitales y que compartirlos facilita la suplantación de identidad y la propagación del engaño hacia otros contactos. Por ello, recomendó no abrir enlaces no solicitados, no entregar códigos ni compartir información personal, incluso cuando el mensaje parezca provenir de una institución oficial.
En un contexto marcado por un récord histórico de causas penales por fraude, expertos subrayan la importancia de fortalecer la educación digital y las buenas prácticas de seguridad. Desde Asimov Consultores, el llamado es a verificar siempre la identidad de quien realiza el contacto a través de canales oficiales y desconfiar de solicitudes de dinero o datos personales, especialmente en situaciones de emergencia.




