Estados Unidos suspenderá por cinco días ofensivas contra infraestructura energética iraní tras avances en conversaciones bilaterales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó suspender por cinco días los ataques contra infraestructura energética de Irán, en medio de lo que calificó como conversaciones “positivas y productivas” entre ambos países.
El anuncio fue realizado a través de su cuenta en Truth Social, donde el mandatario explicó que la decisión responde a avances en negociaciones que buscan una eventual desescalada del conflicto en Medio Oriente.
“Me complace informar que Estados Unidos e Irán han mantenido conversaciones muy positivas y productivas sobre la resolución total de nuestras hostilidades”, señaló Trump, agregando que instruyó al Departamento de Defensa a posponer ataques contra centrales eléctricas e infraestructura energética iraní.
La medida, sin embargo, no es definitiva. El propio mandatario advirtió que la pausa estará condicionada al “éxito de las reuniones en curso”, las que continuarán durante esta semana.
El anuncio se produce en un contexto de alta tensión, luego de que Irán amenazara con bloquear el Golfo Pérsicomediante el uso de minas navales en caso de ser atacado por fuerzas estadounidenses o israelíes.
Desde el Consejo de Defensa iraní advirtieron que un eventual conflicto podría dejar el Golfo en una situación similar al estrecho de Ormuz, punto estratégico por donde transita cerca de un 20% del petróleo mundial, lo que podría generar un impacto inmediato en los mercados internacionales.
La escalada había alcanzado uno de sus puntos más críticos días antes, cuando Trump dio un plazo de 48 horas a Irán para reabrir completamente el estrecho de Ormuz, advirtiendo que, de no cumplirse, Estados Unidos atacaría directamente su infraestructura energética.
El conflicto se remonta al pasado 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva contra Irán, lo que provocó una serie de represalias que se han extendido a distintos actores en la región.
Analistas internacionales señalan que la decisión de pausar los ataques podría responder tanto a una estrategia diplomática como a la necesidad de evitar una escalada mayor que comprometa la estabilidad energética global.
Por ahora, el escenario se mantiene abierto, con negociaciones en curso y un equilibrio frágil que podría inclinarse rápidamente hacia una nueva fase del conflicto o hacia un proceso de distensión.




