El presidente interino de Perú, José Jerí, aseguró este miércoles que enfrenta una maniobra política destinada a provocar su salida del cargo, durante su comparecencia ante una comisión del Congreso que lo investiga por un presunto caso de tráfico de influencias vinculado a reuniones privadas con un empresario de origen chino.
Jerí asumió la presidencia el pasado 10 de octubre, tras la destitución de Dina Boluarte, en medio de una profunda inestabilidad institucional que ha llevado al país a tener siete mandatarios desde 2016. La Fiscalía inició el jueves una investigación preliminar luego de que medios de comunicación difundieran registros audiovisuales de dos encuentros entre el mandatario y el empresario Zhihua Yang.
Frente a los parlamentarios, el jefe de Estado descartó cualquier intención de dimitir. “No voy a renunciar, porque hacerlo significaría aceptar que cometí un acto ilegal, y eso no ocurrió”, sostuvo, enfatizando que las reuniones fueron de carácter privado. El Ministerio Público indaga posibles delitos de tráfico de influencias y patrocinio indebido de intereses.
El mandatario afirmó que detrás de la investigación existiría una estrategia para generar inestabilidad política en un momento clave para el país. “Quiero saber quién está impulsando este complot, cuyo objetivo es desestabilizar el proceso electoral”, señaló.
Perú celebrará elecciones presidenciales y parlamentarias el próximo 12 de abril, comicios en los que Jerí no podrá participar debido a las restricciones legales vigentes. Las citas con el empresario generaron cuestionamientos públicos, especialmente por un registro en el que se observa al presidente ingresando de noche a un restaurante con el rostro cubierto por la capucha de una sudadera.
Desde la oposición, el legislador de izquierda Jaime Quito cuestionó duramente la postura del mandatario. “El presidente debió presentarse con su carta de renuncia”, afirmó, descartando la existencia de una conspiración y señalando que existen “evidencias claras de corrupción”. Quito anunció además que impulsará un juicio político para destituirlo.
Paralelamente, bancadas minoritarias de izquierda ingresaron una solicitud de censura para que la mesa directiva del Congreso convoque a una sesión plenaria y someta a votación la continuidad del mandatario.
Jerí reiteró su defensa asegurando que no ha engañado al país ni ha cometido irregularidades. “No hubo ningún acto ilícito en esa cena”, insistió, subrayando que se trató de una reunión no oficial y ajena a las funciones del despacho presidencial.
Actualmente, el presidente interino cuenta con inmunidad mientras ejerce el cargo, por lo que solo podría enfrentar un eventual proceso penal una vez que concluya su mandato en julio próximo.




